Para la masa adapté una receta de Mensaje en una galleta añadiendo al final una cucharada de leche entera a temperatura ambiente (no sé si fue muy buena idea porque después se me rompieron un par en el intento de decorarlas, pero estaban súper cremosas... Habrá que investigar)
Ingredientes:
200 gr. harina de repostería
110 gr. margarina
30 gr. huevo
1 cucharadita de azúcar vainillado
1 pellizco de sal
1/4 cucharadita vainilla bourbon en pasta
Preparación:
En un bol tamizar la harina junto con la sal. Mezclar la mantequilla con el azúcar hasta que se integre totalmente. Incorporar el huevo a temperatura ambiente y seguir mezclando suavemente. Añadir el azúcar y la vainilla bourbon en pasta. Incorporar la harina en dos o tres veces hasta que obtengamos una mezcla totalmente homogénea. Añadir entonces la cucharada de leche entera y ligar la masa. Dejar reposar y estirar con un rodillo sobre un papel vegetal. Enfriar en el frigorífico al menos una hora. Cortar las galletas y volver a enfriar unos minutos. Precalentar el horno a 180º y hornear alrededor de 10 minutos (hasta que se doren un poquitín... No demasiado porque fuera del horno se continúan dorando otro poquito) Retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.
Para la decoración usé fondant Credipaste blanco teñido con colorante Wilton en gel rojo y amarillo (para el cuerpo de la fresa y para la margarita de las hojas) y Royal Icing de Tate & Lyle (para los puntos y las hojas)
Ahhhh... La forma de fresa la improvisé con un cortador casero de un material parecido al acetato (porque dentro de nada los cortadores van a obligarme a echar a alguien de casa para darles cabida)
Os dejo también unas fotos de las galletas que nos sirvieron para la merienda de ayer. No me gustan demasiado, lo reconozco, pero si sólo estuviera llenando el blog de los dulces que mejor me han salido, estaría mintiéndome a mí misma y mintiendo a todos los que me leéis, así que ahí van.
La receta es la misma de las galletas de chocolate que ya he usado en otras ocasiones pero, con la prisa, no reposó lo suficiente y los corazones se deformaron un poquitín en el horno. Para las decoraciones usé fondant Credipaste teñido con Sugarflair Extra Red y Sparkles de Squires Kitchen para dar un poco de brillo plateado (me pasé con la cantidad)
Así pues, un intento galletil bastante regular pero fotografiable al menos.
El próximo post será una versión de mis cupcakes rayados que me ha encantado hacer. En breve. Un besazo a todos y feliz lunes!!!



