Estos cupcakes son un homenaje para la persona que me descubrió las tejas, Rafael, el marido de mi prima. Él ya no está aquí, pero sigue en mi corazón y le veo día a día en los ojos de ella.
Del Puerto de Santa María (Cádiz) son las tejas de almendra que se elaboran desde la década de los 90 (no quiero meter la pata otra vez con las fechas) y son tan viciantes que, cuando abres una caja, lo de dejar alguna para mañana se convierte en misión imposible.
Esta vez me he controlado, quería guardarlas para conseguir una buena receta de cupcakes. Me ha encantado el resultado de la base del cupcake, con ese sabor tan especial que tienen las tejas. Ha quedado muy suave y esponjosa y con el detalle crujiente que le dan algunos de los trozos de teja que no quedan tan molidos.
Sé que no es una receta al uso y que encontrar las tejas fuera de la "Tacita de plata" puede ser una tarea muy complicada, así que si viajáis al Puerto, no dudéis en comprar unas cuantas cajas para conseguir provisiones para una buena temporadita.
Ingredientes:
100 gr. mantequilla a temperatura ambiente
100 gr. azúcar
2 huevos
70 gr. harina repostería
1 cucharadita de levadura química
50 gr. tejas picadas (las he pasado ligeramente por el robot de cocina sin que queden completamente molidas)
1/4 cucharadita de vainilla bourbon en pasta
Preparación:
Precalentar el horno a 180º. Preparar el molde de los cupcakes con la cápsulas escogidas.
Batir la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar hasta que se integre totalmente. Añadir los huevos uno a uno (previamente batidos) y seguir mezclando con las varillas.
Tamizar la harina y la levadura y añadir poco a poco a la mezcla. Incorporar las tejas molidas y la vainilla bourbon hasta que la masa esté completamente ligada.
Rellenar las cápsulas de los cupcakes hasta aproximadamente 2/3 de su capacidad y hornear 20 minutos a 180º o hasta que al pinchar con un palillo, éste salga limpio.
El frosting de estos cupcakes ha sido un descubrimiento, no es excesivamente dulce y está delicioso. Es un Swiss meringue buttercream de avellanas
Ingredientes:
2 claras de huevo
80 gr. azúcar
250 gr. mantequilla a temperatura ambiente
4 cucharaditas de pasta de avellana italiana del Piamonte.
Preparación:
Batimos levemente la clara en un bol que soporte el calor. Añadimos el azúcar y lo ponemos al baño maría (sin que el agua de debajo llegue a hervir) batiendo constante y lentamente hasta que el azúcar se haya disuelto (podemos comprobarlo poniendo un poco de la mezcla entre los dedos para asegurar la textura lisa)
Retiramos del calor y batimos 3-4 minutos a velocidad media-alta hasta que la mezcla se vuelva brillante y quede esponjosa y firme.
Una vez conseguido el merengue, lo ponemos en un bol frío y vamos añadiendo poco a poco la mantequilla a temperatura ambiente, sin dejar de batir y a velocidad baja. Incorporamos la pasta de avellana y seguimos mezclando hasta que la crema sea homogénea.
Colocamos en una manga pastelera con la boquilla escogida (yo he usado una boquilla 1F) y aplicamos sobre el cupcake.
Para la decoración he hecho unos mini cupcakes de pasta de goma con un molde de silicona. Los he "maquillado" con colorantes en polvo Rainbow Dust.
Sé que os va a encantar esta receta en cuanto la probéis (para todos los que podáis conseguir fácilmente las tejas) Para mí es una receta muy especial por la persona a la que se la he dedicado.
Un beso y feliz fin de semana!




