Aún así, lo dicho... No podrán conmigo!! (como Chanquete con el "No nos moverán")
Tengo que contaros lo que me está resultando más divertido de la bronquitis: Tener un peque de dos años y medio que se "empeña" en cuidarme como si él fuera el adulto. No sé si habréis visto alguna vez a un renacuajo, Ventolín y cámara de aire en mano, abalanzándose sobre la cara de su pobre madre diciendo: "Mamaaaa, Jordi fa buuuuuf!" Vale la pena, en serio (porque me da vergüenza que sino, lo grabo) Supongo que por una vez que los "buf" no se los lleva él, disfruta como un locuelo. Así que, pese a todo, bronquítica pero muy, muy animada.
Os traigo una receta que os va a quedar de rechupete si la hacéis con unas modificaciones necesarias que observé después de mi primer invento. Estos cupcakes son una buena prueba de que no todos los primeros experimentos son perfectos (y quién me diga que todo le sale bien a la primera es que no ha probado a hacer macarons todavía, ja ja ja...)
Ingredientes para la crema de chocolate:
75 gr. chocolate para fundir
1 huevo L
250 gr. leche entera
15 gr. mantequilla
75 gr. azúcar
15 gr. maizena
Preparación de la crema:
Ingredientes para la masa de los cupcakes: (para 16 unidades)
225 gr. mantequilla
225 gr. azúcar glass
4 huevos
425 gr. harina
3 cucharaditas de levadura en polvo
300 ml. zumo de mandarina
1/4 cucharadita de agua de azahar (opcional)
Preparación de la masa:
Precalentar el horno a 180º. Preparar el molde de cupcakes con las cápsulas elegidas. Batir la mantequilla con el azúcar hasta que blanquee. Añadir las yemas previamente batidas y de una en una. En un bol aparte tamizar la harina y añadir a la mezcla anterior cucharada a cucharada. Ir alternando con cucharadas del zumo de mandarina. Cuando esté todo emulsionado añadir el agua de azahar y la ralladura de mandarina. Montar las claras a punto de nieve e incorporar a la masa mezclando con movimientos suaves y envolventes (muy, muy suavemente). Hornear 20-25 minutos a 180º hasta que al pinchar con un palillo, éste salga seco. Retirar del horno, dejar enfriar 4 minutos aún en el molde. Después, pasar todos los cupcakes a la rejilla y dejar enfriar antes de rellenar y decorar.
Para rellenar los cupcakes utilicé un descorazonador de manzanas, retiré el taponcillo de masa, rellené con la crema y volví a tapar.
Para el icing hice una swiss meringue buttercream igual que la de los cupcakes de Carnaval (para decorar todos los cupcakes os recomiendo duplicar las cantidades), aunque susutituyendo lemon curd por una mermelada casera que me trajo mi suegra, una auténtica maestra en cuanto a mermeladas caseras se refieren (la de pimiento combinada con un buen queso de cabra no puedo describir lo buenísima que está... Mmmmm)
Ingredientes para la mermelada: (del libro Melmelades Casolanes de Núria Duran y Montserrat Roig)
1 kg. mandarinas
Azúcar
1 limón
Preparación:
Lavar y pelar las mandarinas. Cortar la piel a tiras muy finas y los gajos en varias porciones (sin pelarlos) Poner la piel a hervir y llevar a ebullición 5 minutos. Retirar del fuego y escurrir. Repetir la operación dos veces más. Dejar enfriar las pieles y ponerlas de nuevo a hervir junto con los gajos, el zumo del limón y el azúcar durante 30 minutos a fuego lento. Retirar del fuego, dejar enfriar y colocar en bote de cristal tapando bien para su perfecta conservación.
Mis errores de la primera versión fueron:
· Añadir a la masa una cucharadita de piel de mandarina (aunque ralles sólo el exterior puede amargar un poquitín sólo con que te pases un poco)
· Poner dos cucharaditas enteras de mermelada de mandarina (que de hecho, con la piel resulta una mermelada un poco amarga, aunque está rica, riquísima) en el swiss meringue. Así que con una cucharadita, más que suficiente.
Ahora sí, sé que os van a encantar!!! Besazoooooo




