Ese humor extraño que te invade cuando, a las 6 de la mañana, un pequeño ser asalta tu cama al grito de "Mamaaaaa xeca que el Toti vol murzar" (Mamá, levántate que Jordi quiere desayunar)
Y empiezan entonces una sarta de pequeñas exigencias: Que si más colacao, que si la leche no está suficientemente caliente, que si quiero las galletas de animalitos y no las de chocolate, que si voy a ver a Mickey Mouse pero por la tele no, por el ipad...) TODO ESO, A LAS 6 DE LA MAÑANA...
No me entendáis mal. Adoro a mi peque con toda el alma pero eso de dormir 5-6 horitas, no lo llevo muy bien. Tendré que aprender a seguir su horario o usar esta nueva técnica que aprendí ayer: En cuanto el peque esté haciendo el indio en la guarde, encender el horno y disponerme a preparar unos Rainbow Cupcakes. Esta vez funcionó de maravilla.No os pondré la receta de la masa porque ya la tenéis en el post de los cupcakes rayados. Dupliqué las cantidades porque quería hacer 8 unidades y esta vez no le añadí el cacao en polvo y dejé toda la masa de vainilla. Me salió aproximadamente una masa de 550 gr. de peso, la dividí en 6 tuppers y teñí con unas gotas de colorante en gel cada una de las masas (90 gr. de masa en cada tupper)
Las líneas no quedaron tan rectas esta vez, supongo que porque lo hice más precipitadamente y porque, como quería que se vieran los colores, usé unas cápsulas casi transparentes (no eran cápsulas en sí, eran los separadores que vienen en las cápsulas metálicas de Squires Kitchen para que no se rallen, son súper finas, parecen de papel de hornear...)
Para decorar hice un swiss meringue buttercream de nocilla blanca que sabe a gloria.
125 gr. mantequilla
40 gr. azúcar (lo molí un poco para que quedara textura de caster sugar)
1/2 cucharadita de vainilla
1 clara de huevo
1 cucharada generosa de "nocilla blanca"
Preparación:
Batimos levemente la clara en un bol que soporte el calor. Añadimos el azúcar y lo ponemos al baño maría (sin que el agua de debajo llegue a hervir) batiendo constante y lentamente hasta que el azúcar se haya disuelto (podemos comprobarlo poniendo un poco de la mezcla entre los dedos para asegurar la textura lisa) Retiramos del calor y batimos 3-4 minutos con la a velocidad media-alta hasta que la mezcla se vuelva brillante y quede esponjosa y firme.
Puede ser que cuando estéis añadiendo la mantequilla os parezca que no va a quedar una crema bien emulsionada pero si seguís hasta el final veréis como os queda perfecta.
Sólo un comentario más: Llevo unos días maquinando una receta de cupcakes para San Valentín. Aunque como no me espabile... Eso que me decís algunas que mis días son de más de 24 horas, hoy cobra más sentido que nunca, pero sólo para darme cuenta tristemente, que sigo sin poder hacer todo lo que me gustaría. Necesito más horas!!!! Eso sí, durmiendo como dios manda.







