Para mí, que sé de muchas cosas pero no me considero experta en nada, cualquier pequeño reto se convierte en una auténtica obsesión. Y eso es lo que me pasa con los macarons. Mis primeros macarons no estuvieron tan mal, estaban buenísimos aunque no quedaron lisos y su aspecto no era tan fotogénico como yo hubiera deseado.
Después, un "pajarito" que sabe más de esto que yo, me dijo que el hecho de que fueran de chocolate puede hacer que sean más rugosos. Este generoso y bonito "pajarito" también me dijo que para que quedaran algo más vaporosos podía probar a usar una receta con merengue italiano en vez de con merengue francés. Y me gusta el resultado pero aún me queda mucho para que lleguen a ser tan bonitos como los del pajarito en cuestión.
Ingredientes:
25 gr. agua
100 gr. azúcar
100 gr. harina de almendra (estoy súper satisfecha con este descubrimiento, sólo tamicé dos veces!!!)
100 gr. icing sugar (podéis usar azúcar glass pero tamizándolo bien)
10 gr. albúmina en polvo
70 ml. agua
4 gotas de aroma de fresa silvestre
Preparación:
Hidratamos los 10 gr. de albúmina en los 70 ml de agua, mezclando bien hasta que deshagan los grumos pero sin montar. Separamos la mitad de la albúmina y reservamos en un bol aparte.
La otra mitad la montamos a punto firme con las varillas y también la reservamos.
Preparamos el almíbar poniendo a calentar los 25 gr. de agua con los 100 gr. de azúcar. Debemos conseguir el punto de bola, para estas cantidades se consigue con 5-6 minutitos aproximadamente. El punto de bola es cuando el almíbar espesa un poquitín y si lo levantas un poquitín hace un efecto de hilo flojo que cae.
Conseguido el punto de bola, tenemos que ir vertiendo muy lentamente sobre la clara montada, sin prisa pero sin pausa, batiendo a velocidad media sin parar: 3 minutitos aproximadamente hasta conseguir un merengue brillante.
Tamizamos la harina junto con el azúcar hasta que quede extremadamente fina (yo lo hice dos veces) Recomiendo que pongáis 10-15 gr. de más de cada uno de los ingredientes porque al tamizar siempre se pierde un poco de contenido. Para aseguraros que la cantidad es correcta, sólo tenéis que pesarlo al acabar de usar el tamiz.
Mezclamos suavemente la mitad de la albúmina que habíamos reservado con la mezcla de la harina de almendra y azúcar hasta que esté totalmente integrada y suave. Entonces, la vamos incorporando lentamente al bol dónde reposaba la clara montada. Incorporamos también las gotitas del aroma.
Este último paso es muy importante: Debemos mezclar con movimientos envolventes, lenta y muy suavemente hasta emulsionar, pero nunca en exceso.
Sólo nos queda incorporar los colorantes deseados para nuestros macarons, yo usé unas gotitas de colorantes Sugarflair en pasta.
Una vez hecha la masa sólo nos queda aplicarla sobre un molde para macarons con una manga y una boquilla redonda grande (yo he usado la 1A) o sobre un papel vegetal (dejad al menos 1,5 cm de separación entre un macaron y otro)
Una vez hechos todos los "topitos" tenemos que dejar reposar la masa y conseguir que se seque. Un par de horas serán suficiente antes de hornear. Mi tiempo de horneado fueron unos 11 minutos a 160º.
Para el relleno hice una crema de queso y chocolate, batiendo 100 gr. queso en crema, 150 gr. azúcar glass, 40 gr. de mantequilla a temperatura ambiente y tres cucharadas de cacao en polvo sin azúcar.
Y ahora vamos al resultado del sorteo del vale de compra por valor de 45 € en nuestra tienda online:
Sólo me queda agradeceros de nuevo que me sigáis y compartáis conmigo estas experiencias reposteras. Un súper beso!!
Pd. El pajarito, para el que desde aquí va un beso enorme, es Mónica, una de las tres artistas que componen Atelier Sucrème.







