Me gustan las fiestas. No soy nada purista en eso de celebrar sólo las fiestas de la tradición de un país y dejar de celebrar las otras porque es lo que toca. Yo soy de las que se apunta a un bombardeo y más cuando esto me da la opción de crear cupcakes temáticos, un auténtico vicio de los buenos.
Y la posibilidad de ser un poco creativa, me apasiona. Halloween es un campo minado a la creatividad a la vez que muy atractivo por la oscuridad y los tonos que conlleva. Se sale de lo común y eso es lo divertido para mí. Espero que también lo sea para vosotros.
Ingredientes: (para 10-12 cupcakes tamaño estándar)
80 gr azúcar
70 ml. aceite de oliva suave
1 huevo XL
100 gr. harina
1 cucharadita levadura
1 pellizquito de canela
1 pellizquito de jengibre en polvo
100 gr puré calabaza
30 gr pistachos tostados
30 gr. gotas de chocolate negro o chocolate negro rallado
Preparación:
Precalentamos el horno a 170º y preparamos el molde con las cápsulas de cupcakes elegidas.
Tamizamos la harina junto con la canela, el jengibre y la levadura en polvo.
Batimos el aceite, el azúcar y el huevo hasta que se integren, la mezcla sea cremosa y el azúcar esté completamente integrado.
Agregamos la harina muy lentamente y a velocidad mínima mientras seguimos batiendo.
Retiramos de la batidora eléctrica e incorporamos el puré de calabaza mezclando suavemente con una espátula.
Rallamos el chocolate si no es chocolate en gotas y trituramos levemente los pistachos. Añadimos a la masa y mezclamos para integrarlos.
Rellenamos las cápsulas de los cupcakes hasta los 2/3 de su capacidad y horneamos 18-20 minutos a 170º o hasta que al pinchar con una brocheta en el centro de un cupcake, ésta salga seca (nunca abriremos la puerta del horno antes del minuto 15 de cocción aprox.)
Retiramos del horno, dejamos reposar en el molde 2-3 minutos y pasamos a rejilla para su enfriamiento.
Para decorarlos he hecho una crema de mantequilla de merengue suizo de chocolate blanco (swiss meringue buttercream)
Ingredientes:
6 gr albúmina en polvo
60 ml agua
80 gr azúcar
250 mantequilla pomada
30 gr. chocolate blanco fundido (y dejado templar)
Preparación:
Hidratamos la albúmina con el agua y dejamos reposar hasta que desaparezcan los granos de la albúmina.
Fundimos el azúcar en el microondas y dejamos templar.
En un cazo que soporte el calor ponemos el azúcar y la albúmina al baño María. Vamos mezclando con el batidor de varillas hasta que el azúcar se disuelva totalmente asegurándonos de que el agua de debajo no llega a hervir (2 minutos aproximadamente)
Pasamos la mezcla al bol de la batidora eléctrica y montamos hasta que obtengamos un merengue firme y brillante.
Cortamos la mantequilla a daditos y vamos incorporando poco a poco al merengue. A la mitad del proceso de añadir la mantequilla, incorporamos el chocolate blanco (Asegurándonos de que esté templado y no caliente) y seguimos batiendo.
Acabamos de incorporar la mantequilla y seguimos batiendo a velocidad media 2 minutos más.
Teñimos la mitad de la crema con muy poquito colorante en pasta lila y naranja (he usado grape violet y peach de sugarflair)
Ponemos las dos cremas en la manga pastelera, primero una cucharada de una y a continuación una cucharada del otro color para conseguir este efecto degradado-rayado.
Decoramos con una flor hecha en pasta de flores teñida con colorante en pasta extra negro y realizada pétalo a pétalo con un cortador de pétalos de rosa. Texturizaremos cada pétalo con un nervador para conseguir dar mayor realismo.
La tela de araña está hecha con un molde de silicona con motivos de Halloween.
Ah... Éste es uno de los modelos que haremos para el curso de cupcakes de Halloween de este fin de semana. Lo voy a disfrutar como una enana!!!
Y ya está por hoy!!! Sólo quiero dar las gracias a todos los que os pudisteis desplazar a la demo-presentación del libro del fin de semana pasado en Sabadell, me encantó conoceros!!!





