domingo, 29 de junio de 2014

Brioches con crocanti de avellana crujiente y Coca de San Joan

Hace mucho tiempo que tengo el libro Brioxeria (Bollería) de Xavier Barriga pero no fue hasta hace un par de semanas que pude hojearlo con tranquilidad. Y me encantó. Tenía que hacer la Coca de Sant Joan y qué mejor excusa que ésta.


Yo siempre había hecho la coca con un proceso un poco más complicado de levado pero la receta me ha convencido. Eso sí, tengo que decir que aguanta poquito fresca, así que lo mejor es hornearla para el mismo día o hornearla la noche antes de consumirla. 

También podemos hornearla, enfriarla y congelarla (ése fue el destino de una de las dos cocas que hice) Después, para descongelar simplemente retiré del congelador y tuve una par de horas en nevera para que el cambio de temperatura no fuera tan brusco. Después ya pasé a una rejilla a temperatura ambiente para que terminara de descongelarse.


Pero para probar la receta, hice un par de días antes unos brioches con crocanti de avellanas crujientes que no tardaron en desaparecer de la cocina. Además, así podía guardar un poco de masa fermentada para que la Coca saliera después más esponjosa.

La preparación es bastante sencilla y lo más "pesado" es el pastado con la mantequilla porque lo mejor es alternar tiempos de pastado con tiempos de reposo para dejar que la masa se relaje. A mí no me lo complicó mucho porque mientras hacía los brioches estaba haciendo otras mil cosas más, así que, dejarla reposar era lo que menos me costaba. Incluso salí de casa 10 minutos y volví para seguir amasando.

Amasé todo con el gancho de la Kitchen Aid, a velocidad media pero también lo podéis hacer a mano  y os va a quedar espectacular.

Brioches de crocanti

Ingredientes para 7 brioches:

250 gr harina de fuerza (usé la de Mercadona esta vez)
5 gr de sal
75 gr de huevo (aprox dos huevos medianos)
50 gr mantequilla
60 ml agua
25 gr levadura fresca
1/4 cucharadita de canela
Ralladura de una naranja
1 huevo para pintar
Azúcar extra fino para espolvorear


Preparación:

Amasamos la harina, la sal, el huevo (previamente batido y pesado), 30 ml de agua, la canela y la ralladura de naranja. Seguimos amasando hasta que tengamos una bola integrada.

Ponemos la levadura en los 30 ml de agua restante e integramos para que la levadura se deshaga bien. Reservamos.

Cortamos la mantequilla fría en dados e ir añadiéndola a la masa mientras seguimos amasando. Tenemos que esperar hasta que la masa incorpore toda la mantequilla antes de añadir la levadura. En este proceso yo fui haciendo pequeños descansos de 2-3 minutos y uno de 10.

Incorporamos la levadura y seguimos amasando a velocidad media hasta que la masa se despegue de las paredes de la batidora (si lo hacemos a mano, será hasta que la masa no se nos pegue a las manos) En este proceso también hice un pequeño descanso de 3 minutos.

Una vez la masa está totalmente integrada y elástica hacemos una bola y dejamos en la nevera 1 hora (en un bol previamente untado de aceite y bien tapada con papel de film)

Retiramos de la nevera y hacemos bolas bien formadas de 80 gr que pondremos sobre la bandeja y papel de horno y taparemos de nuevo con papel de film. Llevaremos media hora más a la nevera.
Reservaremos una porción de 50 gr tapada en papel de film en la nevera porque será la que usaremos como masa madre para hacer nuestra coca o la que podemos usar para hacer más brioches y que salgan aún más tiernos.


Volvemos a retirar de la nevera y pintamos las bolas con un poco de huevo batido. Dejamos la bandeja en un lugar que no haya corrientes de aire y dejamos que doblen su volumen (en la receta de Xavier Barriga indica un tiempo de fermentado de 90 minutos pero yo los tuve que dejar toda la noche hasta que duplicaron su volumen supongo que porque el lugar dónde los dejé no era suficientemente cálido y les costaba más doblar el volumen)

Una vez doblado el volumen, volvemos a pintar con huevo y vertemos el crocanti de almendras con cuidado (sin hundir las avellanas en la base, simplemente dejándolas caer encima de los brioches crudos) Sólo nos falta espolvorear con el azúcar extra fino y hornear durante 10 minutos a 220º (en la receta original son 8 minutos pero los míos aún no se habían dorado y esperé un par de minutos más hasta que tomaron color, en los tiempos de horneado tenéis que estar siempre atentos porque, aún teniendo un termómetro de horno, los tiempos de horneado pueden variar sensiblemente)

Coca de San Joan

Como en casa siempre apartan las frutas de la coca y lo que más les gusta es la naranja, confité naranjas en casa e hice la coca a nuestro gusto.


Naranjas confitadas

Ingredientes:

150 gr de azúcar
100 ml de agua
1 naranja ecológica mediana.

Preparación:

Lavamos bien la naranja y la cortamos en rodajas no demasiado finas (para que luego no se me rompan fácilmente) y 

Ponemos a cocer las rodajas a fuego lento junto con el azúcar y el agua (yo uso una paella grande y pongo las rodajas bien separadas entre ellas)

Cocemos a fuego lento durante 45 minutos "meciendo" la paella con cuidado en algunos momentos.

Retiramos las rodajas con mucho cuidado poniéndolas en una rejilla para que se enfríen (con un papel de horno debajo para no manchar la encimera con el almíbar que se desprende) 


Preparación de la coca:

Para hacer dos cocas utilicé los mismos ingredientes que para hacer los brioches sólo que en el primer proceso de amasado incluí los 50 gr de masa madre que tenía en la nevera guardados de los brioches.

Después del segundo reposo de la masa en la nevera (en que ya estaban separadas dos porciones de masa) las estiramos con ayuda de un rodillo y las pintamos con huevo batido. Colocamos las rodajas de naranja en este momento.


Dejamos doblar de volumen nuestras cocas en un lugar libre de corrientes de aire y lo más cálido posible (dejé levar toda la mañana y horneé por la tarde, antes de la verbena)

Una vez hayan doblado el volumen espolvoreamos los piñones y el azúcar y horneamos 15 minutos a 190º (vigilando que no se doren en exceso)


Y ya está: brioches de crocanti y Coca de Sant Joan. Dos en uno. Espero que os gusten y que los preparéis, el crocanti de avellanas le sienta de vicio a estos brioches. Éxito asegurado.

Última nota del día: Ya se han abierto las inscripciones para el próximo taller online Super Cupcakes. Será en noviembre. ¡Os espero!



domingo, 15 de junio de 2014

La fiesta de los cervatillos: ¡Galletas y bizcocho fácil!

Os dejo un post exprés con las galletas y la tarta que hice para la fiesta del cole del peque.


Las galletas son de vainilla y están hechas siguiendo la receta de Mensaje en una galleta con una cucharadita de vainilla bourbon en pasta. También usé su técnica del doble horneado para que quedaran más blanquitas y crujientes.

La decoración la decidí sobre la marcha y como no tenía mucho tiempo para dedicar a ello, pensé en usar sólo el perfil de un cervatillo. Al principio, pensé que quedarían muy sosas, pero una vez acabadas, me quedé satisfecha con el resultado.

Usé glasa real ya preparada a la que sólo es necesario añadir agua. Teñí una parte con Americolor chocolate brown y en la otra apliqué un poco de sugarflair extra blanco para que el blanco fuera más brillante. Usé una consistencia de glasa media (un poco más fluida que la pasta de dientes), empecé haciendo el perfil del cervatillo y rellenando seguidamente, sin dejar secar el delineado. Usé una boquilla PME del nº 2 porque son más finas que las Wilton y no se obturan tanto, por eso son perfectas para trabajos finos con glasa.

Dejé secar el cervatillo unas horas y a continuación hice toda la galleta blanca. Procedí del mismo modo, con una consistencia de glasa media hice primero el delineado de la galleta y rellené rápidamente toda la galleta (es importante trabajar bastante rápido porque la glasa se va secando y si nos paramos, no conseguiremos que quede lisa)

Dejé secar unas horas más e hice los lacitos verdes fijándolos con una gomita mínima de glasa blanca. Sólo quedaba embolsarlas y ya estaban listas para la fiesta.

Para la tarta y teniendo en cuenta que la fiesta era en un parque a pleno sol, no quise jugármela y fui a lo sencillo. Hice un pa de pessic (el bizcocho más tierno que conozco) lo corté en tres capas, rellené con Nutella®, hice una plantilla grande con el perfil del cervatillo, la posé en el centro de la tarta y espolvoreé toda la tarta con azúcar extra fino, para que el cervatillo quedara visible en la tarta.


Hice la tarta cuadrada con un molde desmoldable por un tema de comodidad. ¡Fue tan sencillo cortar la tarta en cuadraditos y que cada niño cogiera su porción sin dificultades!

A pesar de la sencillez de la tarta, debo decir que estaba deliciosa y que gustó mucho.

Os dejo la receta del bizcocho para un molde alto de 20 cm (enamorada total de estos moldes que permiten que el bizcocho salga perfectísimo)

Ingredientes:

6 huevos L
225 gr azúcar
75 gr. harina trigo
75 gr. harina de maíz
1 cucharadita de ralladura de limón ecológico
1 cucharadita de vainilla bourbon en pasta
1 pellizco de sal

Preparación:

Precalentamos el horno a 160º sólo con calor abajo.

Separamos las yemas de las claras y montamos las claras a punto de nieve con el pellizco de sal. Reservamos.

Batimos las yemas con el azúcar hasta que la mezcla blanquee (3 minutos aprox. a velocidad media)

Retiramos el bol de la batidora, tamizamos las harinas e incorporamos la mitad a las yemas, mezclando con la ayuda de una espátula muy suavemente.

Incorporamos las claras mezclando con movimientos envolventes (como si quisiéramos hacer delicadamente un paquete con la masa)

Añadimos el resto de la harina, la vainilla en pasta y la ralladura de limón. Acabamos de integrar muy suavemente para que no baje la masa.

Preparamos el molde con papel de hornear (también podemos usar sólo mantequilla y se desmolda también pero personalmente me gusta poner también el papel de hornear por asegurarme si el bizcocho sube más de la cuenta)

Horneamos 30 minutos a 160º con calor sólo abajo. Encendemos el calor arriba y calor abajo y horneamos 10 minutos más también a 160º.

Apagamos el horno y entreabrimos levemente la puerta del horno, dejamos 5 minutos.

Abrimos totalmente la puerta del horno y esperamos otros 5 minutos (este proceso es importante si queremos que el bizcocho baje lo menos posible)

Retiramos del horno, dejamos enfriar en el molde unos minutos y pasamos a una rejilla para que se enfríe totalmente.

Las fotos de este post están hechas a la carrera, como los peques en la fiesta:
¡IMPROVISANDO Y A TODA MARCHA!

Con una lira para tartas, cortamos en tres capas con cuidado porque el bizcocho es muy tierno (lo ideal es ayudarte de un levantador de tartas o utilizar la misma base del molde para moverlos) Ponemos la Nutella® en una manga y rellenamos los dos pisos de la tarta. Montamos la tarta y posamos la plantilla del cervatillo en el centro antes de empezar a espolvorear con el azúcar extra fino.

Escuchando como la heladera va fabricando un riquísimo helado de moras frescas, os dejo por hoy. ¡Un beso enorme!

miércoles, 4 de junio de 2014

Muffins de cereza y chocolate... ¡Estratosféricos!

Llegan las cerezas, por fin. Y son esas primeras cerezas tan bonitas y brillantes que comerlas es un placer. No necesitas nada más que lavarlas bien y ya las estás degustando como si fueran pipas. Ni tienes que molestarte en pelarlas.


Reconozco que siempre he sido una privilegiada en el sentido más anecdótico de la palabra: Crecí con un padre que peló todas las piezas de fruta que me comí hasta que él ya no estuvo. Y ya me perdonaréis pero mientras algunos dirían que eso no me hizo ningún bien, yo recuerdo con añoranza verle pelar y cortar aquellos trozos de fruta tan simétricos que se disponían con gracia en mi plato, un lujo para mí.

Y a su particular manera, él consiguió que hoy disfrute con la mayoría de las frutas y que prácticamente ninguna de ellas me resulte aburrida.

Otros me dirán que fui una consentida pero yo lo veo más como un ritual que ahora a mí me encanta practicar con el peque, cortamos dos frutas distintas y compartimos la mitad de cada una comiéndolas al mismo tiempo.

Pero vamos a lo que vamos, la RECETA. 

Muffins de cereza y chocolate

Ingredientes para el relleno:

100 gr azúcar
1 cucharadita y media de glucosa líquida
150 gr de cerezas 
1 cucharadita y media de zumo de naranja
1 cucharadita y media de zumo de limón

Preparación:

1- Lavamos y deshuesamos las cerezas.

2- Llevamos a cocción con el resto de ingredientes a fuego lento durante 10-15 minutos hasta que la mezcla espese un poco. 

3- Retiramos del fuego y dejamos enfriar completamente.


Ingredientes para la masa:

2 huevos L
45 gr azúcar
45 gr azúcar moreno
80 ml aceite de oliva suave
120 gr harina
1 cucharadita y media de levadura en polvo
120 gr mascarpone en crema
1 cucharada de zumo de naranja
90 gr chocolate 70% cacao

Preparación:

1- Precalentamos el horno a 190º y preparamos la bandeja de horneado con las cápsulas elegidas.

2- Tamizamos la harina junto con el cacao, la levadura y la harina de almendra. Reservamos.

3- Batimos los huevos con los azúcares hasta que se integren.

4- Vamos añadiendo el aceite en forma de hilo mientras seguimos batiendo a velocidad media.

5- Añadimos 1/3 de la mezcla de los sólidos y batimos a velocidad mínima (o manualmente)

6- Incorporamos la mitad del mascarpone y seguimos integrando.

7- Agregamos otro tercio de la harina, a continuación el mascarpone y el zumo de naranja. Terminamos con el tercio de harina que restaba (todo a velocidad mínima)

8- Rallamos el chocolate e integramos en la masa con la ayuda de una espátula (queda una masa un poco densa en crudo pero el resultado es espectacular)

9- Incorporamos una cucharada de masa en cada una de las cápsulas y a continuación una cucharadita del relleno de cerezas. Repetimos hasta rellenar los 3/4 de la capacidad de la cápsula.

10- Horneamos 18 minutos a 190º o hasta que al pinchar con una brocheta, ésta salga seca.

11- Retiramos del horno y esperamos 1 minuto antes de pasarlos a rejilla de enfriamiento.


Ingredientes para el glaseado:

50 gr de cerezas
1 cucharada de leche

Preparación:

1- Calentamos los ingredientes hasta que el azúcar se disuelva, trituramos y esperamos a que se temple un poco.

2- Mojamos los muffins en el glaseado y dejamos que se sequen completamente.

Este es el aspecto que tienen recién sacados del horno...

Un  apunte: En realidad, el color de glaseado es rosa pero en este cupcake de chocolate tan oscuro casi no se nota, si queréis hacer que tenga un tono más pastel y que endurezca más, deberéis aumentar la proporción de azúcar y de leche en relación a las cerezas. Os recomiendo entonces que para que tenga algo más de sabor, sustituyáis algo de leche por un poco de zumo de limón o de naranja, podéis incluso añadir algún licor.

¡Ya estamos en el ecuador de la semana! Ya no queda nada... 

sábado, 24 de mayo de 2014

El cupcake-muffin-donut con glaseado de frambuesa (ni lo uno, ni lo otro)

Hace tiempo que tenía ganas de hacer donuts, pero quería probar la versión de los donuts horneada. Tenía dos opciones: hornear en un molde especial para donuts o intentar hornear la masa en unas cápsulas para cupcake (cuando las vi con el estampado de donuts, tuve claro cuál iba a ser la opción escogida) 

De esta manera, he horneado un donut que no es un donut porque no tiene agujero, que no es un cupcake porque apenas tiene decoración y que tampoco es un muffin porque le falta copete. Así que es un poco de cada cosa pero no entra en ninguna definición. Y eso, sinceramente, es lo que más me gusta porque soy muy contraria a las definiciones que encasillan todo lo que hacemos (algún día os hablaré bien de ello)

La receta de la masa está adaptada de dos recetas que me parecieron interesantes, de Sally's baking addiction y de Joy the baker. Aunque, como no podía ser de otra manera, además de la nuez moscada, añadí un pelín de canela simplemente porque me cuesta mucho prescindir de ella.


En las imágenes de este post, el glaseado aún no había enfriado y aunque probé un muffin-donut templado, me gustó mucho más pasadas unas horas, cuando el glaseado se había asentado y había cuajado bien.


Muffins-donuts

Ingredientes: 

125 gr harina
1 cucharadita de levadura química en polvo
1/4 cucharadita nuez moscada
1/4 cucharadita canela
30 gr mantequilla pomada
65 gr azúcar
60 ml de suero de leche (buttermilk)
60 gr de yogur natural
1 huevo L
1 cucharadita de vainilla bourbon en pasta


Preparación:

1- En un bol tamizamos la harina junto con la canela, la nuez moscada y la levadura. Añadimos el azúcar y reservamos.

2- En otro bol mezclamos el suero de leche, el yogur natural y el huevo.

3- Batimos la mantequilla a velocidad media y vamos introduciendo la mezcla de los líquidos poco a poco sin sobrebatir.

4- Retiramos de la batidora eléctrica e incorporamos poco a poco los ingredientes secos hasta que se integren y consigamos una masa ligada y robusta.

5- Incorporamos la vainilla y terminamos de ligar.

6- Rellenamos las cápsulas hasta los 3/4 de su capacidad y horneamos 12-14 minutos a 180º hasta que se doren levemente.

7- Dejamos la puerta del horno entreabierta un minuto más y retiramos la bandeja.

8- Pasamos cada uno de nuestros muffin-donut a rejilla hasta que enfríen totalmente.


Glaseado de frambuesa

Ingredientes:

85 gr de azúcar
50 gr frambuesas congeladas
1 cucharadita de frambuesa en pasta
1/2 cucharadita de glucosa
1/4 cucharadita de zumo de limón


Preparación:

1- Ponemos todos los ingredientes a fuego lento y vamos mezclando bien para integrarlos (las frambuesas se irán deshaciendo sin necesidad de triturar)

2- Dejamos cocer 10 minutos a fuego lento, retiramos del fuego y colamos para eliminar las semillas y que nos quede un glaseado totalmente liso.

3- Dejamos templar 5 minutos y vertemos sobre nuestros muffins-donuts.


Es uno de los glaseados más deliciosos que he probado en un donut. ¡Feliz fin de semana!

Animaos con esta receta y que levante la mano el que la pruebe y no le entusiasme.


miércoles, 14 de mayo de 2014

Tarta de queso con chocolate con leche y coulis de moras

Esta es la tarta que hice para celebrar el día de la madre. Sí, ya lo sé, han pasado ya unos cuantos días y esta receta estaba en el tintero a punto de caramelo. ¿Alguien puede multiplicar las horas del día para que consiga dedicarlas correctamente? Creo que voy a tener que hacer un máster en gestión del tiempo porque definitivamente, las 24 horas del día no me cunden.


Hoy no os voy a explicar las mil y una anécdotas que acompañan cada una de las recetas porque quiero darle toda la importancia que merece a esta tarta de queso. Me encantan las tartas de queso, llevo toda la vida haciéndolas y creo que aún no les he prestado suficiente atención en este blog. Aunque las he hecho con muchísimas variaciones de frutas naturales, nunca había probado a hacerla con chocolate.

Y no sé si he cometido una blasfemia por usar chocolate con leche en mayor proporción (por lo poquísimo valorado que está y por lo que insistimos en usar cacao lo más puro posible) pero el resultado de esta tarta es tan espectacular que una vez horneada me trae sin cuidado blasfemar.


La receta está adaptada de una receta de Joy of baking que me pareció que daría un buen resultado (resumiendo, que la he tomado como modelo y al final he hecho un poco lo que me ha parecido, pero es de ley citar las fuentes) 

Milk chocolate cheesecake 

Ingredientes: (para 2 moldes desmoldables de 15 cm o uno de 25 cm)

100 gr galletas tipo Digestive
50 gr mantequilla pomada.
2 cucharaditas de cacao en polvo sin azúcar
200 gr chocolate con leche
100 gr chocolate de cobertura 70% cacao
550 gr queso en crema
3 huevos M
150 gr azúcar
200 gr nata fresca (nata agria o crème fraiche)
1 cucharadita de vainilla en pasta

Preparación:

1- Fundimos el chocolate al baño María o al microondas y lo dejamos templar mientras preparamos el fondo de la tarta

2- Preparamos el fondo de galleta triturando las galletas junto con el cacao y a continuación mezclándolo bien con la mantequilla pomada hasta que obtengamos una pasta que fijaremos en el fondo de nuestro molde.

3- Batimos el queso a velocidad mínima y vamos añadiendo el azúcar a cucharadas hasta que se integre.

4- Incorporamos los huevos uno a uno.

5- Agregamos  el chocolate fundido y batimos bien hasta que se integre todo.

6- Retiramos de la batidora y mezclamos un poco con la ayuda de una espátula para eliminar el aire incorporando en el batido.

7- Añadimos la nata y la vainilla y realizamos un último batido a mano hasta que se integre y tengamos una crema suave y homogénea.

8- Vertemos la masa sobre el fondo de galleta y allanamos con la ayuda de una espátula (podemos ayudarnos también de un pequeño golpecito sobre la encimera)

9- Horneamos 50 minutos a 180º.

10- Retiramos del horno y dejamos enfriar dentro del molde (es inevitable que nos baje un poco la preparación pero así conseguiremos que no se nos quiebre la superficie o se nos "arrugue" demasiado la tarta)

11- Una vez fría, ponemos el coulis de moras en su superficie y llevamos a la nevera para que enfríe, al menos una hora antes de servirla (aseguraos que está bien fría antes de poner el coulis porque si no se os hundirá un poco del centro, mea culpa)

12- Retiramos de la nevera, desmoldamos, decoramos con frutas y espolvoreamos un poco de azúcar glas encima de la tarta.

(Es importante que la nata, el queso en crema y los huevos no estén excesivamente fríos para conseguir integrar perfectamente el chocolate fundido y templado)


Coulis de moras

Ingredientes:

80 gr de moras trituradas
40 gr azúcar
1 cucharada de agua
2 cucharadas de zumo de naranja

Preparación:

Llevamos todos los ingredientes a cocción muy suave durante 20 minutos. Dejamos enfriar a temperatura ambiente y reservamos en la nevera.


Espero que hagáis esta receta y me contéis qué tal, estoy segura de que la disfrutaréis. Decoradla como queráis, con más chocolate o con chantillí si no os apetecen las frutas. Yo me quedé con las ganas de decorarla con un coulis de mango, pero caí en la cuenta demasiado tarde de que en mi lista de la compra se traspapelaron por completo los mangos, así que opté por usar frutas congeladas que son frecuentes en mi congelador. Así que os dejo la propuesta del  coulis de mango, contadme qué tal está si probáis la combinación.

Os dejo también los links de dos tartas de queso riquísimas sin horneado:

Tarta de queso con frutas del bosque
Tarta de queso con manzana asada y cerezas confitadas

La semana que viene se presenta con novedades y a velocidad de vértigo. ¿Me acompañaréis?

sábado, 3 de mayo de 2014

Cupcakes de chocolate con naranja y avellanas y el merengue italiano definitivo para glasear.

Que me gusta el chocolate no es ningún secreto y que le tengo mucho respeto, también. Cuando llegó a mis manos el chocolate para repostería sin azúcar de Chocolates Torras supe sin duda que sería mi preferido de la gama. Chocolate y naranja: la combinación de las combinaciones.


En mis tardes de adolescente en la heladería de siempre, practiqué una tremenda cabezonería marca de la casa y me negaba probar todo sabor novedoso que me ofrecieran (el helado de pitufo era el preferido de mi pandilla de amigos) Yo insistía en mi eterna combinación de chocolate y limón. 

Con los años he ido bajando la intensidad de mi paladar y disfrutando un poco menos de la acidez del limón (que además es una bomba de relojería en mi estómago), así que la combinación perfecta para mí continúa siendo la del chocolate con un cítrico un poco más dulce, la naranja en este caso.


La base de estos cupcakes se puede decorar y glasear para que luzcan como los cupcakes que son, pero os aseguro que cuando los probéis, decoraréis sólo la mitad (la otra mitad, inevitablemente descansará en vuestro estómago plácidamente) Los de la foto que sigue son un ejemplo de los que no llegaron a decorarse.

Usé el mismo tipo de cápsulas pero con estampado de leopardo rosa.

Pero ni se os ocurra dejar de hacer este merengue italiano de caramelo y vainilla, no tiene complicaciones y además es una apuesta segurísima como contrapunto a la pesadez de las cremas de mantequilla.


Cupcakes de chocolate con naranja y avellanas

Ingredientes: (para 16 unidades aproximadamente)

2 huevos L
45 gr azúcar
45 gr azúcar moreno
80 ml aceite de oliva suave
120 gr harina
1 cucharadita de levadura química en polvo
50 gr avellanas picadas
1/2 cucharadita de ralladura de piel de naranja
2 cucharadas de zumo de naranja
120 gr nata fresca (nata agria, crème fraiche)
45 gr chocolate rallado (70% cacao)


Preparación:

1- Precalentamos el horno a 160º y preparamos la bandeja con las cápsulas elegidas (¡Por fin! Wilton se ha puesto las pilas en cuanto a cápsulas que no transparentan, estas Color Cups permanecen más que intactas después del horneado)

2- Tamizamos la harina junto con la levadura y el cacao. Reservamos.

3- Picamos las avellanas lo más pequeñas que podamos y añadimos al bol donde teníamos reservada la harina y el cacao.

4- Batimos los huevos con el azúcar hasta que se integren.

5- Incorporamos el aceite poco a poco mientras seguimos batiendo a velocidad media.

6- Agregamos un tercio de la mezcla de la harina mientras batimos a velocidad mínima.

7- Añadimos la mitad de la nata y seguimos batiendo.

8- Incorporamos el otro tercio de harina.

9- Añadimos el zumo y la ralladura de naranja y el resto de nata.

10- Agregamos la harina restante, el chocolate rallado y el chocolate con naranja. Batimos hasta integrar.

(Es importante que los últimos pasos desde que añadimos la harina lo hagamos a la velocidad mínima de nuestra amasadora o directamente, mezclamos con paciencia y suavemente con unas varillas manuales)


11- Horneamos 22 minutos a 160º o hasta que al pinchar con una brocheta, ésta salga limpia. 

12- Retiramos del horno y dejamos enfriar sobre una rejilla.

Merengue italiano de vainilla y caramelo.

Para que el merengue adquiera el sabor a caramelo no le he añadido ningún saborizante extra, simplemente he trabajado el almíbar utilizando azúcar moreno (ha tardado un poco más en alcanzar el punto de bola que el azúcar blanco porque he trabajado a una temperatura mínima por miedo a quemar el azúcar)

Ingredientes:

1 cucharada de albúmina en polvo
120 ml agua
120 gr azúcar moreno
1/2 cucharadita de vainilla bourbon en pasta


Preparación:

1- Hidratamos la albúmina con 65 ml de agua templada y mezclamos bien (dejamos reposar 20 minutos para que desaparezcan los grumos de la albúmina)

2- Montamos la albúmina hasta que se formen picos firmes. Reservamos.

3- Calentamos el agua restante con el azúcar hasta llegar al punto de bola blanda, aproximadamente 110-115º (el punto de bola blanda se consigue cuando al verter un poco del almíbar en agua fría se forma una bolita que podemos tomar entre los dedos y tiene textura, pero no se deshace)

4- Agregamos la vainilla a las claras sin empezar a batir aún.

5- Incorporamos el almíbar a las claras montadas muy lentamente, en forma de hilo mientras batimos a velocidad media hasta obtener un merengue brillante y muy estable.

6- Ponemos la crema en la manga con una boquilla de estrella abierta (tipo 1M) y a glasear!!!

Para decorar estos cupcakes quería hacer algo que cuadrara con el print animal de las cápsulas, así que utilicé una plantilla SK e hice unos molinillos con mitad pasta de goma, mitad fondant. La idea de los molinillos la tomé de The Tomkat Studio

Os dejo un pequeño tutorial:


1- Fijamos la plantilla o stencil encima de la pasta de azúcar ya estirada y pasamos el rodillo para marcar el relieve 

2- Pintamos los huecos con colorantes en polvo marrón, marrón claro y negro. Yo he usado marrón chocolate, negro mágico y una mezcla de marrón chocolate y amarillo ácido (para conseguir un color mostaza intenso)

3- Levantamos con cuidado la plantilla o stencil. Tapamos con papel de film para que no se seque.

4- Estiramos pasta marrón oscuro y la ponemos debajo de la masa que lleva la textura de leopardo.

5-  Cortamos cuadrados y con un cúter hacemos los cortes para hacer los pliegues del molinillo.

6-  Doblamos las puntas de los molinillos y ponemos una bolita de pasta de azúcar en el centro (podemos fijarla con un pelín de pegamento comestible)



7- Dejamos secar nuestros molinillos de un día para otro. Los fijamos en un palito de lollipop (yo lo he teñido con un poco de americolor ivory para que no desentonara con el molinillo) con un poco de glasa real y dejamos secar totalmente medio día más. 

Si no nos queda muy perfecto por detrás podemos poner una pequeña tira de pasta de azúcar como a modo de junta entre el lollipop y la parte posterior del molinillo (para tapar el montoncito de glasa real que hemos usado como pegamento)

Sólo me queda desear que paséis un feliz fin de semana. El lunes empezamos nuestro taller online Super Cupcakes, podéis inscribiros en este link

domingo, 20 de abril de 2014

Galletas-bolsos con transfer de chocolate... Las tres premisas: Resultones, deliciosos y sencillos.

No le tenía cogido el punto a este cortador. Por más que lo miraba no era capaz de ver en él un diseño con glasa. Las imágenes en que lo veía convertido en galleta y decorado con fondant no me convencían y quería hacer algo distinto de las galletas pintadas que tanto he disfrutado haciendo últimamente. 


Pensé en usar chocolate para decorarlas pero miraba la colección de transfers y seguía sin ver el cómo. Sólo me decidí a decorarlas con el transfer de encaje viendo un escaparate en una tienda de bolsos y zapatos: Un bolso de encaje con flores y fondo rosa se erigía como un rey y me llamaba a gritos. No me lo compré, no. Pero decidí cómo serían mis galletas-bolso.


Y hasta aquí la aventura del bolso. La receta de las galletas no tiene ningún secreto porque usé el preparado de harina y azúcar para galletas de Funcakes (a pesar de no ser muy partidaria de los preparados, tengo que reconocer que me encanta cómo consigue redondear las galletas, cosa que me resulta estéticamente bonita para según qué galletas vaya a hacer, además de estar riquísimo)

Para hacer el agujerito del asa del bolso he usado una boquilla Wilton grande (1M, 2D, 4B...)


Preparar el transfer es bastante sencillo:

1. Calentamos chocolate (he usado chocolate de cobertura Torras 70% cacao) al baño María.

2. Dejamos templar el chocolate poniéndolo al baño María pero esta vez con agua helada para enfriarlo hasta que alcance una temperatura de unos 27º aproximadamente.

3. Volvemos a calentar el chocolate al baño María hasta que alcance la temperatura de 32º.


4. Vertemos el chocolate atemperado sobre la lámina del transfer (con la parte que tiene la manteca de cacao encima)


5. Con la ayuda de una paleta estiramos el chocolate sobre toda la superficie del transfer hasta que tenga un grosor aproximado de 3 mm.

6. Dejamos en el frigorífico hasta que el chocolate adquiera un tono mate.



7. Cortamos los bolsos con la ayuda del cortador metálico.

8. Ponemos de nuevo en el frigorífico al menos 15 minutos más.

9. Retiramos del frigorífico y con cuidado separamos la hoja de transfer de nuestros bolsos de chocolate.

10. Fundimos un pelín de chocolate y lo usamos como "pegamento" para fijar nuestros bolsos de chocolate sobre la galleta.



Sólo me queda desear que hayáis pasado una feliz Semana Santa y anunciar que el próximo sábado estaré en la feria DIY de referencia: El Hand Made Festival de Barcelona en el recinto de Montjuich. 



Será el sábado en un curso especial para aprender a hacer rosas, crisantemos y glaseados perfectos. El curso está organizado por la editorial Planeta y además de tener un fantástico precio, el curso incluye un ejemplar de mi libro de recetas y tutoriales.

Podéis hacer vuestra reserva aquí. ¡Os espero!

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