lunes, 20 de octubre de 2014

Muffins de manzana y una edición limitada para Halloween

Esta es una de las recetas que hice para la presentación en la tienda del libro de Julia de Postreadicción. Es una receta que había hecho varias veces con manzana golden pero esta vez quise arriesgarme con la acidez de una variedad distinta, la manzana granny smith. Es una manzana de un color verde intenso precioso pero a mí no me gusta comerla cruda y sola porque la encuentro demasiado ácida. En el bizcocho del muffin, al contrario, el resultado me parece acertado porque contrasta a la perfección y le da un punto distinto muy gustoso.


Muffins de manzana

Ingredientes: (para 10-12 muffins grandes en vasitos)

5 huevos L
300 gr azúcar
240 ml aceite de oliva suave
340 gr harina
4 cucharaditas de levadura
1/4 cucharadita de canela en polvo
Ralladura de un limón ecológico.
1 cucharada de zumo de limón
240 gr yogur griego
1/2 cucharadita de vainilla en pasta
2 manzanas granny smith medianas
Azúcar y manzana para decorar


Preparación:

Precalentamos el horno a 190º.

Tamizamos la harina junto con la canela y la levadura.

Batimos los huevos con el azúcar hasta que se integren.

Añadimos el aceite poco a poco mientras batimos a velocidad mínima hasta que la mezcla sea homogénea.

Agregamos la mitad de la harina, la ralladura de limón y la vainilla. Batimos a velocidad mínima.

Incorporamos el yogur y seguimos batiendo suavemente.

Agregamos el zumo de limón y el resto de la harina hasta que tengamos la masa totalmente integrada.

¡El interior es extra jugoso!
Pelamos y cortamos 2 manzanas granny smith a dados pequeños y ponemos en la masa, mezclando con la ayuda de una espátula.

Rellenamos los vasitos hasta los 3/4 de su capacidad (en estos vasitos exactamente he rellenado 85 gr así que son prácticamente el doble de la masa de un cupcake)

Lavamos bien la media manzana que nos queda y cortamos en lonchas muy finas que disponemos en la superficie del cupcake.

Espolvoreamos también azúcar en la superficie y llevamos al horno a 190º durante 20-22 minutos.

Retiramos del horno y pasamos a rejilla de enfriamiento.

Por cierto, estoy totalmente enamorada de todos los props de mi último pedido a la tienda online  Chic Place, es un portal que reúne tiendas de varias ciudades y puedes recrearte a base de bien (pedí incluso unas servilletas preciosas de una tienda parisina) Tanto la servilleta como la bandeja que acompañan este post los compré también en Chic place y son de una de mis marcas preferidas, la danesa Green Gate.

Y sólo me queda una noticia por hoy: Lanzamos una edición limitada muy especial de cajitas y toppers para vuestras mesas dulces de Halloween, diseñadas por Julia de Postreadicción. ¡Corred que vuelan! Tienen un diseño absolutamente precioso y un precio de lanzamiento espectacular.


Además, podéis complementar vuestra mesa dulce haciendo galletas con el papel de azúcar especial de Halloween y los cortadores de brujitaniño vampiro y niño bajito.

Espero que os animéis a hacer la receta, el sabor os convencerá.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Sorbete helado de mango y yogur... ¡Empezamos la nueva temporada!

Este verano ha sido un tanto extraño para mí. Entre que no ha hecho el calor al que estamos acostumbrados (y yo lo agradezco) y que al final las vacaciones han sido muy escasas, no lo he vivido como un periodo estival en sí. Además, los tres meses de vacaciones escolares complican un poco las cosas para aquellos que tienen que trabajar y de este modo, las tareas diarias con peques se multiplican por dos (¡o por tres, o por cuatro!) 



Así que creo que a partir de la segunda semana septiembre voy a disponer de momentos vacacionales de aquellos que una puede dedicar a sí misma y que son absolutamente necesarios de tanto en tanto... ¡Bien! (sí, hablo así porque yo también disfruto perteneciendo al divertido club de las malas madres)

Quiero empezar dando las gracias a todos los que me leéis por acompañarme una temporada más y compartir conmigo todas las recetas y las vivencias que acompañan mis posts. Hoy empiezo con algo bien fresquito aún, un sorbete helado muy refrescante y con una proporción de fruta bastante alta, lo que lo convierte en un postre que puedes tomar sin arrepentirte con cada cucharadita que disfrutas.

Sorbete de mango y yogur

Ingredientes:

2 yogures naturales 
1 yogur griego
250 gr mango maduro cortado en daditos
150 ml nata líquida 35,1% materia grasa
50 gr azúcar




Preparación:

1- Batimos los yogures con el azúcar. 

2- Añadimos la nata y el azúcar invertido y mezclamos suavemente.

3- Incorporamos el mango cortado a daditos y batimos a velocidad mínima (para que no se deshaga todo el mango y queden trozos de fruta visibles)

4- Llevamos al frigorífico al menos media hora antes de pasar a la heladera.

5- Pasamos a la heladera y dejamos funcionando durante 35 minutos hasta que consigamos la textura deseada. 



* Si no tenemos heladera podemos obtener la misma textura poniendo la mezcla en el congelador durante media hora y retirando del congelador para mezclar suavemente antes de volver a refrigerar. Repetimos esta operación 6 veces para obtener una buena textura, sin grumos y evitando la cristalización.

* Tened en cuenta que por la cantidad de mango que lleva esta receta, no os quedará un helado cremoso como por ejemplo un helado de vainilla tradicional. El mango maduro deja un porcentaje de agua en la mezcla y la poca proporción de nata en contraposición al yogur, hacen que la mezcla sea mucho más ligera y más parecida a un sorbete que a un helado mantecado. ¡Está delicioso!

También empezamos la temporada con novedades en la tienda (atentos porque esta semana viene otra que os va a encantar)




Pd. Quiero dejar también una pequeña recomendación a todos los que me seguís en Facebook. Me está resultando un poco difícil poder llegar a todos porque el algoritmo de Facebook no muestra todas las publicaciones que hago (a no ser que promociones monetariamente cada una de las publicaciones, claro)

YA sabéis que podéis seguirme en instagram, twitter o Google+. Instagram es una de mis redes más personales y en las que estoy más activa.

De todos modos, si queréis que os lleguen las recetas que publico a vuestro mail, tenéis la opción de la newsletter. De esta manera, siempre que haya nuevo post, se os avisará a vuestro correo personal. Sólo tenéis que introducirlo en esta pestañita que os indico en la imagen.



¡Un beso!

lunes, 25 de agosto de 2014

Helado de mora y mascarpone, ¿los helados son para el verano?

¿El helado es para el verano? Apetece más en verano, por supuesto, así que es en esta época cuando "desempolvo" la heladera y me dispongo a probar con más empeño (Además, este año no había excusa porque tenía en mis manos un tesoro: el fantástico libro de Sandra de La receta de la felicidad: Polos y helados que también contiene una receta de helado de moras que tiene una pinta excelente, aunque esta vez yo quise decantarme por usar el mascarpone en la mezcla.


Pero intentar fotografiar unas preciosas bolas de helado y hacerles la foto perfecta es dificilísimo. Quizás no para todos los mortales, pero sí para mí que soy un caos de indecisión y por mucho que use "dobles" para plantearme las fotografías, cuando saco al "protagonista" suelo cambiar veinte veces la escena hasta que no lo veo un poco apetecible....

Y el helado se derrite en segundos.

Y yo no encuentro el ángulo.

Y lo vuelvo a poner en el congelador, pero ya ha perdido la forma de bola.

Y vuelvo a empezar.

Y vuelve a derretirse.

Desisto.

Así que, las fotos quedan como quedan y se aprecia el cambio de textura de la superficie a la parte de la bola que queda más resguardada. Aún así, creo que la foto expresa la textura del helado y eso es lo que buscaba.

Ingredientes:

150 gr queso mascarpone
150 gr moras frescas
15 gr azúcar
250 ml nata líquida 35,1% materia grasa
90 gr azúcar glas
20 gr azúcar invertido



Preparación:


1- Caramelizamos las moras con los 15 gr de azúcar durante 10 minutos, trituramos y pasamos por el colador para evitar las semillas (podemos dejar las semillas si no nos resultan incómodas pero siempre será más agradable degustar el helado sin las semillas de la fruta fresca)

2- Montamos la nata bien fría junto con el queso y vamos añadiendo el azúcar lentamente mientras montamos.

3- Agregamos el azúcar invertido y terminamos de integrar.

4- Llevamos a la nevera un par de horas para que tome un poco de cuerpo.

5- Ponemos en la heladera* y dejamos funcionando durante 20-30 minutos aproximadamente hasta que obtengamos la textura deseada.


* Si no tenemos heladera podemos obtener la misma textura poniendo la mezcla en el congelador durante media hora y retirando del congelador para mezclar suavemente antes de volver a refrigerar. Repetimos esta operación 6 veces para obtener una buena textura, sin grumos y evitando la cristalización.


Ésta es otra versión del mismo helado, pero sin colar y caramelizar las moras, simplemente
triturándolas. Por eso se ven más puntitos negros en el helado.

Y nada más por hoy, la próxima receta es también fresquita: Helado sorbete de mango.

Ya hemos vuelto de las vacaciones y empezamos a pleno gas la temporada. Septiembre vendrá cargadito, cargadito... ¡Un beso!

jueves, 31 de julio de 2014

Praliné cheesecake... Mi tarta de cumpleaños y el inicio de las vacaciones

Por fin llegan las vacaciones. Deseadas y muy necesarias. Estos últimos meses se me han ido acumulando las recetas sin publicar y quiero poder solucionarlo ahora que tendré algo más de tiempo para dedicarle al blog.


Ayer hice una pequeña encuesta en Facebook y os pedí que eligierais una receta de dos posibles. La ganadora fue la que acompaña este post. La receta prometida es además la de mi tarta de cumpleaños. Voy a repetirla en breve para que podáis ver las fotos del corte que no pude hacer en su momento.

Praliné cheese cake

Ingredientes: (para un molde alto de 15 cm)

150 gr galletas digestive
75 gr mantequilla
100 ml nata líquida 35,1% materia grasa
2 huevos
150 gr azúcar
500 gr mascarpone en crema
1 cucharada y media de harina
1 cucharada y media de avellana italiana en pasta*

*También podéis hacer una pasta de avellana casera triturando con mucha paciencia las avellanas previamente tostadas 7 minutos a 180º. Primero obtendréis un polvo, después los aceites de la avellana se irán soltando y obtendréis la pasta de avellana.


Esta es una imagen de la pasta de avellana casera. Tan sólo es cuestión de ir triturando hasta obtener
esta textura fluida.

Yo suelo usar la pasta de avellana de Home Chef porque me parece que el sabor es mucho mejor (supongo que porque aún no he sido capaz de encontrar unas avellanas de la suficiente calidad como para emular el sabor de la pasta de avellana italiana) Además, es mucho más concentrada y no tengo que poner tanta cantidad.


Preparación:

Precalentamos el horno a 180º y preparamos nuestro molde desmoldable untándolo muy ligeramente con mantequilla con la ayuda de un pincel.

Mezclamos bien la galleta triturada (no en polvo) con la mantequilla y ponemos en la base de nuestro molde. Allanamos bien con una cuchara y horneamos 10 minutos a 180º. Retiramos del horno y reservamos.

Batimos muy suavemente el queso con el azúcar y la avellana.

Añadimos los huevos y seguimos mezclando muy ligeramente hasta que se integre.

Incorporamos la nata y la harina tamizada y mezclamos bien hasta conseguir una mezcla suave y homogénea.

Vertemos sobre la galleta y horneamos 20 minutos a 180º.

Bajamos la temperatura del horno a 120º y horneamos 50-55 minutos más.

Apagamos el horno y entreabrimos su puerta, dejamos templar durante 30 minutos y retiramos.

Dejamos fuera del horno 10 minutos más (sin desmoldar) y llevamos a la nevera para que acabe de enfriarse y cuajar bien.


Para cubrir he preparado un ganaché de chocolate negro con 125 ml nata líquida 35,1% materia grasa y 250 gr chocolate 70% cacao. Para prepararlo tan sólo es necesario calentar la nata hasta que empiece a burbujear e ir añadiendo el chocolate y mezclando con el batidor de varillas hasta que obtengamos una crema suave y brillante.

Nota mental: Es importante no ponerse a hablar por teléfono y olvidarse de la crema porque tenemos que verterla sobre la tarta cuando aún está fluida (y yo llegué tan por los pelos que no quedó tan bien puesta como yo hubiera querido)

Acabé la tarta decorando con un crocanti de avellana crujiente y la tarta duró un suspiro.

Mañana entramos en el mes de agosto, así que sólo me queda desear unas felices vacaciones a todos los que las empezáis y recordar el horario de verano de nuestra tienda física en Castelldefels (Barcelona)

Nuestra tienda online continuará en funcionamiento todo el verano con servicio de entrega en 24 horas y unos gastos de envío de 4€ (paquetes de 0 a 5 kg) No os olvidéis de visitar nuestra sección de REBAJAS

La semana que viene publicaré la receta del helado de moras y mascarpone que muchos votasteis ayer. No se me olvida...

martes, 29 de julio de 2014

Toy Story party, la fiesta de los 5 años de Jordi. Divertido no, lo siguiente.

2 semanas preparando la fiesta y cuando llega el día todo pasa sin que casi puedas darte cuenta, sin que seas capaz de hacer todas las fotos que querías hacer para inmortalizar el momento.

Jordi eligió la temática de la fiesta de este año: Toy Story. Es un fan absoluto de Woody y la risa está asegurada cuando desde el comedor le oyes jugar y dramatizar la frase de Woody: ¡Hay una serpiente en mi botaaaaaa! ¡Es tremendo!

Lo primero que compré para la fiesta fueron dos figuras articuladas de Woody y Buzz Lightyear y construí un photocall con los imprimibles que descargué de Merriment design.

Las figuras las compré en la tienda Chuches online

Simplemente imprimí en cartulina y los monté con unos palillos chinos para que los niños pudieran sostenerlos.

Esta imagen es de la web Merriment design
Por supuesto, con las prisas, no tengo imágenes del momento photocall pero quedó muy divertido. Aunque con la vorágine de la fiesta, no estoy segura de que todos los niños pasasen por allí.

Lo siguiente que tenía que hacer era un logo. Descubrí que la letra de Toy Story es la Gilbert Ultra Bold. Copiando y pegando, construí este logo para Jordi. 


Gracias a una aplicación de etiquetas de Apli, personalicé las bolsas y los cubos de chuches. Con Photoshop diseñé las etiquetas de las botellas de agua.


Hice tres tipos de mini cupcakes. Los primeros tenían una base de chocolate y almendra como en mis cupcakes caprese, y estaban coronados por un merengue italiano de chocolate (que aún siendo de chocolate quedó blanco gracias al extracto de chocolate de Nielsen Massey) Usé las mini cápsulas de House of Marie porque son de las que mejores resultados me dan en el horneado.


Quise decorarlas con un estampado animal de vaca como el chaleco de Woody y para ello fui haciendo bolitas de fondant negro y las fui aplastando sobre un tapete antiadherente, las dejé secar y se convirtieron en los perfectos sprinkles de vaca.



Otro sabor para los cupcakes: Vainilla con glaseado de mango. Hice un cupcake de vainilla básico y una crema de mantequilla de merengue suizo de mango (con una cucharadita y media de pasta de mango
Los pañuelos vaqueros que usé para decorar la mesa los encontré en Partymanía

Como quería usar los colores de la camisa de Woody (amarillo y rojo), simplemente decoré con unos nonpareils rojos


El tercer modelo iba decorado con unas estrellitas de Sheriff de pasta de goma teñida en amarillo que hice con un molde de silicona de diseño Navideño y terminé las puntas de las estrellas con unas pequeñas bolitas. Para conseguir el dorado, usé colorante en polvo golden sands.


La base del cupcake era como la de mi tarta de frambuesas y yogur griego y el glaseado era una crema de mantequilla de merengue suizo con una cucharada de pasta de avellana italiana (una de mis favoritas con diferencia) 


Las mini cápsulas son una novedad de House of Marie y, pese a lo claras que son, aguantan muy bien.

Para los cubos de chuches hice palomitas y compré gominolas, nubes y regalices porque sabía que era una apuesta segura para los peques (¡y para los mayores!)


También hice galletas. Para los números usé la receta básica de Mensaje en una galleta como en las galletas de la fiesta de los cervatillos. La glasa la aromaticé levemente con Lorann de cereza. Delineé con glasa teñida en azul marino con una boquilla del nº2 y rellené con glasa un poco más fluida en amarillo intenso.


Para las galletas en forma de bota campera, el cortador lo encontré casualmente en este set de cortadores de Wilton que, a pesar de tenerlo a la vista desde hace mucho tiempo en la tienda, nunca me había fijado en la cantidad de formas que tiene y que te sacan del apuro.

En este caso, y para prescindir del colorante, quise experimentar con la glasa de chocolate. No sabía qué receta usar, creía que iban a tardar muchísimo en secarse y eso, en mi caso, es sinónimo de fracaso porque vivo en un ambiente húmedo y tenía mucho miedo de que las galletas parecieran bizcochitos en vez de galletas. 

Para que quedaran más crujientes y siguiendo el consejo de Miriam y Estíbaliz de MEUG, una vez bien horneadas y con el horno un poco más frío (esperé 10 minutos a que se templara después de sacarlas) las dejé 20 minutos dentro para que eliminaran la humedad. ¡Estaban ultracrujientes!

Glasa de chocolate

Ingredientes:

15 gr albúmina 
85 ml agua

Preparación:

Hidratamos la albúmina con el agua y esperamos hasta que se disuelva bien (en este caso, yo esperé un par de horas para que no quedara ningún grumo porque no quería que se me pudieran obstruir las boquillas de escritura)

Batimos la albúmina con el azúcar y el cacao tamizados a velocidad mínima y durante 5 minutos aproximadamente.



Para hacer el delineado usé una boquilla PME número 2 y rellené con una boquilla nº5 después de haber añadido un poco más de agua a la glasa para que estuviera más fluida.

Terminé de rellenar las galletas a las 12 de la noche y cuando me desperté a las 7 de la mañana ya estaban completamente secas (a pesar de la tormenta que cayó durante la noche) y sólo quedaba decorar con un poco de glasa roja y una boquilla nº1.


¿Y la tarta? Este año, con el calor tan intenso, tuve un poco de miedo de hacer una tarta cubierta con fondant así que fui a lo sencillo. El tiempo apremiaba y no podía estar muy pendiente de la decoración así que pedí ayuda a mi amiga Mónica de Atelier Sucrème. Ella es la autora del maravilloso Woody de pasta de azúcar que a mi peque le encantó (y lo ha guardado en su estantería)


La valla de madera con el nombre del peque la hice con fondant de chocolate mezclado con pasta de goma (al 50%), la texturicé con un marcador para madera y le dí reflejos "maquillando" la madera con colorante en polvo marrón chocolateamarillo y negro.


Tarta de yogur griego y manzana 

Ingredientes: (para 2 moldes cuadrados de 25 cm*)

10 huevos
600 gr azúcar
480 ml aceite de oliva suave
680 gr harina
8 cucharaditas de levadura en polvo
Ralladura de dos limones ecológicos medianos
2 cucharadas y media de zumo de limón
480 gr de yogur griego
4 manzanas golden grandes cortadas en cubitos



Preparación:

Precalentamos el horno a 180º y cubrimos el molde con papel de horno para que el acabado sea más perfecto.

Tamizamos la harina junto con la levadura. Reservamos.

Batimos los huevos con el azúcar a velocidad media hasta que se integren bien.

Añadimos el aceite poco a poco, en forma de hilo.


Incorporamos la ralladura y el zumo de limón y batimos suavemente hasta que emulsione.

Agregamos la harina a cucharadas mientras batimos a velocidad mínima. Cuando tengamos la mitad de la harina incorporada, agregamos el yogur y seguimos batiendo también a velocidad mínima. Acabamos de añadir la harina.

Retiramos el bol de la batidora e incorporamos la manzana. Mezclamos suavemente con la ayuda de una espátula.


Horneamos 60 minutos a 180º. Retiramos del horno, dejamos 10 minutos en el molde, desmoldamos con cuidado y dejamos enfriar totalmente en rejilla de enfriamiento.

* En este caso, lo que hice fue hornear una primera tanda con los ingredientes correspondientes a los 3/4 de esta receta y hacer una hornada más con el 1/4 restante, así pude partir la primera hornada en dos capas y obtener la tercera capa del layer cake de la segunda hornada.

Mojé los bizcochos en un almíbar de frambuesas hecho con 70 ml de agua, 40 gr de azúcar y una cucharadita de pasta de frambuesa y rellené y cubrí de Nutella.

Para decorar el bizcocho trituré galletas maría, mezclé con azúcar extra fino y tamicé sobre la tarta para simular la arena del desierto.


Sólo me queda hacer una mención especial para la animación que escogemos cada año para la fiesta, Bombolles de sabó. Cuando ellos llegan con su máquina de burbujas los niños se vuelven locos, no pueden dejar de hacer burbujas gigantes, correr, mojarse y reír, convirtiendo el jardín en un paraíso de felicidad completa. 



domingo, 29 de junio de 2014

Brioches con crocanti de avellana crujiente y Coca de San Joan

Hace mucho tiempo que tengo el libro Brioxeria (Bollería) de Xavier Barriga pero no fue hasta hace un par de semanas que pude hojearlo con tranquilidad. Y me encantó. Tenía que hacer la Coca de Sant Joan y qué mejor excusa que ésta.


Yo siempre había hecho la coca con un proceso un poco más complicado de levado pero la receta me ha convencido. Eso sí, tengo que decir que aguanta poquito fresca, así que lo mejor es hornearla para el mismo día o hornearla la noche antes de consumirla. 

También podemos hornearla, enfriarla y congelarla (ése fue el destino de una de las dos cocas que hice) Después, para descongelar simplemente retiré del congelador y tuve una par de horas en nevera para que el cambio de temperatura no fuera tan brusco. Después ya pasé a una rejilla a temperatura ambiente para que terminara de descongelarse.


Pero para probar la receta, hice un par de días antes unos brioches con crocanti de avellanas crujientes que no tardaron en desaparecer de la cocina. Además, así podía guardar un poco de masa fermentada para que la Coca saliera después más esponjosa.

La preparación es bastante sencilla y lo más "pesado" es el pastado con la mantequilla porque lo mejor es alternar tiempos de pastado con tiempos de reposo para dejar que la masa se relaje. A mí no me lo complicó mucho porque mientras hacía los brioches estaba haciendo otras mil cosas más, así que, dejarla reposar era lo que menos me costaba. Incluso salí de casa 10 minutos y volví para seguir amasando.

Amasé todo con el gancho de la Kitchen Aid, a velocidad media pero también lo podéis hacer a mano  y os va a quedar espectacular.

Brioches de crocanti

Ingredientes para 7 brioches:

250 gr harina de fuerza (usé la de Mercadona esta vez)
5 gr de sal
75 gr de huevo (aprox dos huevos medianos)
50 gr mantequilla
60 ml agua
25 gr levadura fresca
1/4 cucharadita de canela
Ralladura de una naranja
1 huevo para pintar
Azúcar extra fino para espolvorear


Preparación:

Amasamos la harina, la sal, el huevo (previamente batido y pesado), 30 ml de agua, la canela y la ralladura de naranja. Seguimos amasando hasta que tengamos una bola integrada.

Ponemos la levadura en los 30 ml de agua restante e integramos para que la levadura se deshaga bien. Reservamos.

Cortamos la mantequilla fría en dados e ir añadiéndola a la masa mientras seguimos amasando. Tenemos que esperar hasta que la masa incorpore toda la mantequilla antes de añadir la levadura. En este proceso yo fui haciendo pequeños descansos de 2-3 minutos y uno de 10.

Incorporamos la levadura y seguimos amasando a velocidad media hasta que la masa se despegue de las paredes de la batidora (si lo hacemos a mano, será hasta que la masa no se nos pegue a las manos) En este proceso también hice un pequeño descanso de 3 minutos.

Una vez la masa está totalmente integrada y elástica hacemos una bola y dejamos en la nevera 1 hora (en un bol previamente untado de aceite y bien tapada con papel de film)

Retiramos de la nevera y hacemos bolas bien formadas de 80 gr que pondremos sobre la bandeja y papel de horno y taparemos de nuevo con papel de film. Llevaremos media hora más a la nevera.
Reservaremos una porción de 50 gr tapada en papel de film en la nevera porque será la que usaremos como masa madre para hacer nuestra coca o la que podemos usar para hacer más brioches y que salgan aún más tiernos.


Volvemos a retirar de la nevera y pintamos las bolas con un poco de huevo batido. Dejamos la bandeja en un lugar que no haya corrientes de aire y dejamos que doblen su volumen (en la receta de Xavier Barriga indica un tiempo de fermentado de 90 minutos pero yo los tuve que dejar toda la noche hasta que duplicaron su volumen supongo que porque el lugar dónde los dejé no era suficientemente cálido y les costaba más doblar el volumen)

Una vez doblado el volumen, volvemos a pintar con huevo y vertemos el crocanti de almendras con cuidado (sin hundir las avellanas en la base, simplemente dejándolas caer encima de los brioches crudos) Sólo nos falta espolvorear con el azúcar extra fino y hornear durante 10 minutos a 220º (en la receta original son 8 minutos pero los míos aún no se habían dorado y esperé un par de minutos más hasta que tomaron color, en los tiempos de horneado tenéis que estar siempre atentos porque, aún teniendo un termómetro de horno, los tiempos de horneado pueden variar sensiblemente)

Coca de San Joan

Como en casa siempre apartan las frutas de la coca y lo que más les gusta es la naranja, confité naranjas en casa e hice la coca a nuestro gusto.


Naranjas confitadas

Ingredientes:

150 gr de azúcar
100 ml de agua
1 naranja ecológica mediana.

Preparación:

Lavamos bien la naranja y la cortamos en rodajas no demasiado finas (para que luego no se me rompan fácilmente) y 

Ponemos a cocer las rodajas a fuego lento junto con el azúcar y el agua (yo uso una paella grande y pongo las rodajas bien separadas entre ellas)

Cocemos a fuego lento durante 45 minutos "meciendo" la paella con cuidado en algunos momentos.

Retiramos las rodajas con mucho cuidado poniéndolas en una rejilla para que se enfríen (con un papel de horno debajo para no manchar la encimera con el almíbar que se desprende) 


Preparación de la coca:

Para hacer dos cocas utilicé los mismos ingredientes que para hacer los brioches sólo que en el primer proceso de amasado incluí los 50 gr de masa madre que tenía en la nevera guardados de los brioches.

Después del segundo reposo de la masa en la nevera (en que ya estaban separadas dos porciones de masa) las estiramos con ayuda de un rodillo y las pintamos con huevo batido. Colocamos las rodajas de naranja en este momento.


Dejamos doblar de volumen nuestras cocas en un lugar libre de corrientes de aire y lo más cálido posible (dejé levar toda la mañana y horneé por la tarde, antes de la verbena)

Una vez hayan doblado el volumen espolvoreamos los piñones y el azúcar y horneamos 15 minutos a 190º (vigilando que no se doren en exceso)


Y ya está: brioches de crocanti y Coca de Sant Joan. Dos en uno. Espero que os gusten y que los preparéis, el crocanti de avellanas le sienta de vicio a estos brioches. Éxito asegurado.

Última nota del día: Ya se han abierto las inscripciones para el próximo taller online Super Cupcakes. Será en noviembre. ¡Os espero!



domingo, 15 de junio de 2014

La fiesta de los cervatillos: ¡Galletas y bizcocho fácil!

Os dejo un post exprés con las galletas y la tarta que hice para la fiesta del cole del peque.


Las galletas son de vainilla y están hechas siguiendo la receta de Mensaje en una galleta con una cucharadita de vainilla bourbon en pasta. También usé su técnica del doble horneado para que quedaran más blanquitas y crujientes.

La decoración la decidí sobre la marcha y como no tenía mucho tiempo para dedicar a ello, pensé en usar sólo el perfil de un cervatillo. Al principio, pensé que quedarían muy sosas, pero una vez acabadas, me quedé satisfecha con el resultado.

Usé glasa real ya preparada a la que sólo es necesario añadir agua. Teñí una parte con Americolor chocolate brown y en la otra apliqué un poco de sugarflair extra blanco para que el blanco fuera más brillante. Usé una consistencia de glasa media (un poco más fluida que la pasta de dientes), empecé haciendo el perfil del cervatillo y rellenando seguidamente, sin dejar secar el delineado. Usé una boquilla PME del nº 2 porque son más finas que las Wilton y no se obturan tanto, por eso son perfectas para trabajos finos con glasa.

Dejé secar el cervatillo unas horas y a continuación hice toda la galleta blanca. Procedí del mismo modo, con una consistencia de glasa media hice primero el delineado de la galleta y rellené rápidamente toda la galleta (es importante trabajar bastante rápido porque la glasa se va secando y si nos paramos, no conseguiremos que quede lisa)

Dejé secar unas horas más e hice los lacitos verdes fijándolos con una gomita mínima de glasa blanca. Sólo quedaba embolsarlas y ya estaban listas para la fiesta.

Para la tarta y teniendo en cuenta que la fiesta era en un parque a pleno sol, no quise jugármela y fui a lo sencillo. Hice un pa de pessic (el bizcocho más tierno que conozco) lo corté en tres capas, rellené con Nutella®, hice una plantilla grande con el perfil del cervatillo, la posé en el centro de la tarta y espolvoreé toda la tarta con azúcar extra fino, para que el cervatillo quedara visible en la tarta.


Hice la tarta cuadrada con un molde desmoldable por un tema de comodidad. ¡Fue tan sencillo cortar la tarta en cuadraditos y que cada niño cogiera su porción sin dificultades!

A pesar de la sencillez de la tarta, debo decir que estaba deliciosa y que gustó mucho.

Os dejo la receta del bizcocho para un molde alto de 20 cm (enamorada total de estos moldes que permiten que el bizcocho salga perfectísimo)

Ingredientes:

6 huevos L
225 gr azúcar
75 gr. harina trigo
75 gr. harina de maíz
1 cucharadita de ralladura de limón ecológico
1 cucharadita de vainilla bourbon en pasta
1 pellizco de sal

Preparación:

Precalentamos el horno a 160º sólo con calor abajo.

Separamos las yemas de las claras y montamos las claras a punto de nieve con el pellizco de sal. Reservamos.

Batimos las yemas con el azúcar hasta que la mezcla blanquee (3 minutos aprox. a velocidad media)

Retiramos el bol de la batidora, tamizamos las harinas e incorporamos la mitad a las yemas, mezclando con la ayuda de una espátula muy suavemente.

Incorporamos las claras mezclando con movimientos envolventes (como si quisiéramos hacer delicadamente un paquete con la masa)

Añadimos el resto de la harina, la vainilla en pasta y la ralladura de limón. Acabamos de integrar muy suavemente para que no baje la masa.

Preparamos el molde con papel de hornear (también podemos usar sólo mantequilla y se desmolda también pero personalmente me gusta poner también el papel de hornear por asegurarme si el bizcocho sube más de la cuenta)

Horneamos 30 minutos a 160º con calor sólo abajo. Encendemos el calor arriba y calor abajo y horneamos 10 minutos más también a 160º.

Apagamos el horno y entreabrimos levemente la puerta del horno, dejamos 5 minutos.

Abrimos totalmente la puerta del horno y esperamos otros 5 minutos (este proceso es importante si queremos que el bizcocho baje lo menos posible)

Retiramos del horno, dejamos enfriar en el molde unos minutos y pasamos a una rejilla para que se enfríe totalmente.

Las fotos de este post están hechas a la carrera, como los peques en la fiesta:
¡IMPROVISANDO Y A TODA MARCHA!

Con una lira para tartas, cortamos en tres capas con cuidado porque el bizcocho es muy tierno (lo ideal es ayudarte de un levantador de tartas o utilizar la misma base del molde para moverlos) Ponemos la Nutella® en una manga y rellenamos los dos pisos de la tarta. Montamos la tarta y posamos la plantilla del cervatillo en el centro antes de empezar a espolvorear con el azúcar extra fino.

Escuchando como la heladera va fabricando un riquísimo helado de moras frescas, os dejo por hoy. ¡Un beso enorme!