Pero no fue así, si Jordi disfrutó, yo me lo pasé bomba viendo su carita de sorpresa, de satisfacción y de reafirmación personal. Siempre ha sido un niño bastante tímido, pero en su fiesta parecía otro. Corrió, gritó y rió. Persiguió burbujas, hizo canastas, se metió dentro del túnel y rodó césped abajo, abrió regalos con nerviosismo, acaparó todo lo que pudo de lo que cayó de la piñata de Mickey y sopló sus velas mientras miraba atentamente a todos los que le cantaban con cierto apuro.
Y ya no me hacía falta nada más. A las 11 de la noche cayó rendido de puro cansancio y extenuación. Y yo fui la siguiente en caer.
No pude hacer muchas fotos porque tuve escasos 5 minutos una vez estuvo todo preparado y empezaron a llegar sus amiguitos del cole así que, tampoco son fotos de gran calidad. Pero cuando las miro me invade el buen rollo y eso es lo que cuenta para mí.
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| Con el viento que hacía, una de las etiquetas voló y por error la de los cupcakes de sangría de cava fue a parar a los de manzana, que son los de esta foto. |
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| Estos si son los de sangría de cava... Ñaaaaaaaam!!!! |
2 huevos
100 gr. azúcar
50 gr. maizena
50 gr. harina repostería (usé bizcochona)
1 cucharadita de levadura química (usé una italiana que tiene aroma de vainilla, Paneangeli)
100 gr. margarina
8 gotas de aroma de champán
Preparación:
Precalentar el horno a 180º. Batir la margarina con el azúcar hasta que se integre y añadir los huevos previamente batidos. Tamizar la harina y la levadura e ir incorporando a la masa poco a poco mientras seguimos batiendo con las barillas. Añadir el aroma y acabar de integrarlo todo.
Llenar las mini cápsulas hasta un poquito más de la mitad y hornear entre entre 15-20 minutos o hasta que al pinchar con la brocheta, ésta salga limpia. Sacar del horno, dejar en el molde un par de minutos y retirar del molde dejando en una rejilla para su completo enfriamiento.
Ingredientes para la buttercream:
125 gr. mantequilla
150 gr. icing sugar (o azúcar glass si no tenéis)
2 cucharaditas de cointreau
1 cucharada de pasta de naranja natural
Preparación:
Batir la mantequilla y el azúcar (tamizado). Incorporar el cointreau y la pasta de naranja y acabar de emulsionar. Colocar en la manga pastelera y decorar con una boquilla pequeña de estrella. Dependiendo de lo grandes que queráis las flores podéis usar una boquilla pequeña, como por ejemplo la nº 26, o directamente la 1M (para mí gusto es demasiado grande para los mini cupcakes pero la verdad es que también quedaba bien)
El pastel de Mickey era un bizcocho de naranja relleno de almíbar de albaricoque y nutella (pensado sobretodo para los peques) Pronto os pondré también la receta. Eran dos pisos cubiertos con fondant funcakes rojo y negro. Las orejas de Mickey las hice en plan piruleta con pasta de goma y brochetas de madera (las dejé secar bien y luego las pinché en el pastel)
Delante del pastel puse el nombre del peque con unas galletas de vainilla con glasa de mora y, debo reconocer, que la base del pastel era demasiado pequeña y creo que las galletas le robaron protagonismo a Mickey. Creo que el conjunto pudo quedar un pelín demasiado cargado.
Pero al peque le encantó y hoy está contándole a todo el mundo sin parar que ha tenido un pastel de Mickey para su cumple.
Y yo me río porque es el colmo de la felicidad, porque los peques se lo merecen todo!!!
PD. A todos los frostings les agregué media medida de Gelespessa y, a pesar del calor, aguantaron todos muy bien. Quizás los que mejor aguantaron manteniendo su textura totalmente intacta, son los que llevaban la swiss meringue buttercream.










