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miércoles, 1 de julio de 2015

Cheesecake de manzana y cointreau, una tarta de cumpleaños especial y un sorteo precioso.

Éste es un post que me hace especialmente feliz escribir. En primer lugar porque es el post de mi cumpleaños y también porque incluye un sorteo que me encanta y espero que os guste tanto como a mí..


Tenía que ser una tarta de queso coronada con manzanas rebozadas en azúcar extra fino y canela la que ilustrara mi aniversario de 2015. Y es que las tartas de queso son mis preferidas y este año ya cambio de década, así que todo unido me ha llevado a una extraña sensación entre felicidad y vértigo de la que ya no me puedo deshacer. Y soy la misma que anteayer, sí, pero... ¡Ya tengo 40! Y todo ha pasado sin darme cuenta... 

Aunque sí que he podido ser consciente de cómo ha cambiado mi vida este blog y cómo las redes sociales han establecido esa persona que soy ahora, una persona que tiene que dar las gracias por la gran cantidad de mensajes que inundaron mis redes sociales ayer y que me hacen saber cuánto vale la pena este blog y el tiempo que le dedico a él y a las redes sociales que lo acompañan.

Cheesecake de manzana y cointreau

Ingredientes para la base de queso:

460 gr queso en crema (tipo Philadelphia)
125 gr azúcar
1/2 cucharadita de ralladura de piel de limón
1/2 cucharadita de ralladura de piel de naranja
1/2 cucharadita de vainilla en pasta
2 huevos L
80 ml nata para montar 35,1% materia grasa
2 cucharadas de Cointreau
65 gr harina fina de maíz
1 manzana cortada a daditos (variedad Granny Smith) 


Preparación:

Mezclamos el queso en crema con el azúcar, las cucharadita de vainilla y las ralladuras hasta que se integre.

Añadimos los huevos uno a uno y previamente batidos mientras seguimos mezclando con suavidad.

Incorporamos la nata y el cointreau. Mezclamos suavemente.

Tamizamos la harina de maíz y agregamos mientras seguimos mezclando. 

Golpeamos levemente el bol contra la encimera para eliminar las burbujas de aire que se han formado mientras mezclábamos.

Incorporamos los daditos de manzana y con ayuda de una espátula los repartimos por toda la masa.

Dejamos reposar la mezcla a temperatura ambiente mientras preparamos la base de galleta.



Ingredientes para la base de galleta:

100 gr galletas digestive de manzana y avena (podéis usar cualquier variedad de digestive)
40 gr mantequilla

Preparación:

Fundimos la mantequilla y la mezclamos con la galleta bien triturada.

Cubrimos la base de nuestro molde con papel de horno y ponemos la masa de galletas, presionando bien con una cuchara hasta que quede bien lisa.

Horneamos 5 minutos a 180º la base de galleta.

Retiramos y dejamos templar 5 minutos. 

Vertemos el relleno de queso que teníamos reposando sobre la base de la galleta y alisamos con una espátula para que la superficie quede lisa. Horneamos 15 minutos a 170º, bajamos a 120º y horneamos 65 minutos más. Sacamos del horno y pasamos un cuchillo por el borde, entre la tarta y el molde (así evitamos también agrietamientos posteriores)

Volvemos a llevar al horno apagado hasta que se temple totalmente.

Retiramos del horno, dejamos que acabe de enfriarse y llevamos a la nevera un mínimo de 6 horas antes de decorarla y degustarla.


Decoración:

Para decorar la tarta he cortado en gajos dos manzanas Granny Smith y las he espolvoreado con una mezcla de azúcar extra fino y canela.

Las he puesto sobre papel de horno en la bandeja y las he llevado al horno durante 20 minutos a 180º (no quedan blandas del todo y se pueden manipular bien para decorar encima de la tarta)

Si las controláis bien en el horno adquieren un tono dorado precioso para decorar.

Consejo: La variedad de manzana escogida, Granny Smith, tiene un sabor un tanto ácido. Os recomiendo que las probéis primero y escojáis la variedad Golden si queréis un sabor más dulzón.



Y vamos a la sorpresa. Ya sabéis que no soy muy dada a hacer sorteos porque sí y que normalmente cuando sorteo algo es porque realmente me gusta o porque creo que el producto lo merece... ¿Conocéis We love home? Pues gracias a su colaboración sorteamos un lote de productos precioso que incluye 2 bowls y cuatro tazas absolutamente preciosas.


Yo he tenido la suerte de poder verlos y fotografiarlos para esta receta y he de decir que además de lo bonitos que son, tienen un acabado perfecto, la cerámica es preciosa y con todo detalle, va firmada con la marca. Los diseños son de inspiración nórdicos y muy originales (Tenéis que ver su colección Origami también, me ha conquistado) Y todo está fabricado en España.

La parte delantera y la parte posterior de las preciosas tazas de pajaritos...

Para participar en el sorteo tenéis que ser seguidores de las páginas de facebook de Cupcakes a diario y de We love Home y compartir el sorteo con vuestros amigos a través de este link.



He querido poner las imágenes de la parte delantera de las tazas y las de su parte posterior también porque están ambas pintadas y el acabado es precioso (es un lujo verlas y fotografiarlas desde los dos ángulos)


Espero que os haya gustado el nuevo post y que participéis en el sorteo. Está abierto para todo el territorio español y aquí tenéis las bases de la promoción

Actualización del 22 de julio: ¡¡¡Ya tenemos ganadora!!!


¡Enhorabuena Encarni Díaz! Desde We love Home se pondrán en contacto contigo para enviarte el premio. A todos los demás, muchísimas gracias por vuestra participación. 

miércoles, 6 de mayo de 2015

Limoncello & Walnuts cheesecake: Una tarta de queso para regalar

A pesar de que hace mas de 20 años que la tradición de la copa de limoncello bien fresquito se instaló en casa de mis padres, aún no me había decidido a incorporarlo en ninguna de mis recetas. La primera botella de limoncello que se aposentó en aquel armario botellero de madera antigua lo hizo en 1992, en uno de los viajes de vacaciones que mi prima (que por aquel entonces vivía en Italia) hacía en peregrinación a su hogar de niñez. A mi madre le apasionó este licor desde el primer momento.


El primer domingo de mayo fue la excusa perfecta pues la tarta del día de la madre debía incorporar un guiño a su licor predilecto: El limoncello napolitano. Debo reconocer que a mí no me apasiona a palo seco porque no soy muy resistente a las bebidas de alta graduación alcohólica pero bien fresquito, resulta agradable al paladar y dicen que muy digestivo (aunque permitidme que lo dude mucho porque a mí ningún licor fuerte me ha proporcionado nunca una buena digestión)

En esta tarta, aunque no parezca factible considerando su proporción dentro del resto de ingredientes, se nota enormemente su sabor y tiene ese gusto en paladar entre dulzón y cítrico pero indudablemente intenso.

Ingredientes para la tarta de queso: (para un molde de 15 cm x 8 cm de altura)

500 gr queso en crema
125 gr azúcar
2 huevos L
60 gr harina fina de maíz
65 ml limoncello
1 cucharadita de ralladura de limón
80 ml nata 35,1% materia grasa (mejor que no esté muy fría)
25 gr nueces
1/4 de cucharadita de vainilla en pasta


Preparación:


Tamizamos la harina de maíz. Reservamos.


Batimos lo más suavemente posible la crema de queso y el azúcar hasta que se integren.

Añadimos los huevos uno a uno y previamente batidos hasta que se incorporen también con un batido suave.

Incorporamos la vainilla y la ralladura de limón. Mezclamos suavemente con una espátula.

Agregamos la mitad de la harina y el limoncello. Seguimos batiendo muy suavemente.

Añadimos el resto de la harina y la nata. Acabamos de incorporar*

Agregamos las nueces a pequeños pedacitos (las mías tenían más o menos medio centímetro) y mezclamos.

Golpeamos levemente el bol contra la encimera para eliminar las burbujas de aire que se han formado mientas mezclábamos y dejamos reposar mientras preparamos la base de galleta. Reservamos a temperatura ambiente.

* Todos estos pasos deben hacerse a la menor velocidad de nuestra batidora o incluso manualmente para no incorporar demasiado aire a la preparación.




Ingredientes para la base de galleta:


130 gr galletas Chiquilín (podéis usar también digestive)
50 gr mantequilla fundida

Preparación:

Trituramos la galleta y la mezclamos con la mantequilla (podemos ayudarnos de un robot de cocina o mezclar manualmente)

Allanamos bien la masa en un molde desmoldable (nos ayudamos de una cuchara para que quede lo más llano posible)

Horneamos 5 minutos a 180º y dejamos enfriar unos minutos.

Vertemos la crema de queso sobre la base de galleta y allanamos suavemente con la ayuda de una espátula.


Horneado: (el proceso de horneado es el mismo que el de la tarta de queso con nueces pecanas que hice anteriormente para el blog y que, en este caso, también me aseguró que mi tarta no se hundiera del centro)

Horneamos 15 minutos a 170º, bajamos a 120º y horneamos 65 minutos más. Retiramos del horno y pasamos un cuchillo por el borde, entre la tarta y el molde, para que la base de galleta se despegue bien del molde (y así evitamos también agrietamientos posteriores)

Volvemos a llevar al horno apagado hasta que se temple totalmente.

Retiramos del horno, dejamos que acabe de enfriarse y llevamos a la nevera un mínimo de 6 horas.

Ingredientes para el glaseado de chocolate:

100 ml nata líquida 35,1% materia grasa
80 gr chocolate negro de cobertura  o gotas de chocolate (el tanto por ciento de cacao debe ser superior a 50% para que proporcione un sabor intenso)


Preparación:

Llevamos la nata a ligera ebullición e incorporamos el chocolate cortado en pequeños pedazos para que se funda más rápido. 

Mezclamos muy bien hasta conseguir una crema brillante y homogénea.

Dejamos enfriar 15 minutos aproximadamente y en este intervalo nos aseguramos de mezclarla bien un par de veces como mínimo (Aún estará lo suficientemente fluida para verterla bien, pero no tan líquida como para  cubrir por total la tarta sin que tengamos control sobre el glaseado y la forma que dibuja en nuestra tarta. 

Nota personal para todos los amantes del limoncello: Animaos a hacerla y a contarme qué os ha parecido este sabor algo más intenso que el de una tarta de queso al uso.